Kenia Zavaleta
Ynez Cordova
Ricardo Soria
Walter Samaniego
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Posgrado en Direccion de Negocios UNIDEP

 
 

Presentación y Evaluación

¿Qué vamos a evaluar?

Se valorarán ante todo las destrezas investigativas y comunicativas, de búsqueda y tratamiento de la información. Ello implica: Comprensión, interpretación, comparación, relación (clasificación, ordenación de información), análisis, síntesis, razonamiento (deductivo, inductivo, crítico), imaginación, expresión (verbal, escrita, gráfica.), creación, exploración y reflexión.



Preparación

Las condiciones que se deben dar al plantear un dilema moral son las siguientes:

Tratar un tema polémico que atraiga la atención de los alumnos/as.

Crear un clima de comunicación y diálogo para comentar los conflictos con la finalidad de poder hablar con confianza, respeto y sinceridad.

Relatar en tercera persona para evitar el rechazo por parte de los alumnos ya que pueden verse reflejados en el dilema.

Exponer a los alumnos situaciones problemáticas que generen conflictos morales.

El profesor debe evitar emitir juicios de valor durante el desarrollo del dilema.

Evitar las experiencias muy personales y por tanto incapaz de despertar el interés del alumnado por la proximidad del tema y que intentará no dar un juicio de valor.

Sería conveniente conocer la lista de valores de los alumnos para poder potenciar y plantear dilemas acordes con esa lista que han elegido.


Valoración

La valoración que podemos realizar de los dilemas es la que sigue:

Previamente a plantear dilemas a nuestros alumnos/as, se debe de conocer el nivel de razonamiento moral de cada discente.

Se necesita sólida preparación del profesorado, para ello, es conveniente iniciarse en dilemas no muy complejos que den lugar a diálogos entre el alumnado con cierta claridad de ideas.

Suele ser más fructífero en alumnos moralmente autónomos aunque hay que reconocer que en alumnos moralmente dependiente se pueden introducir desde la perspectiva del diálogo discursivo y de reflexiones y preguntas que pueden ir clarificando sus valores.

Plantear una situación problemática, polémica y que capte su atención:


Criterios de redacción de dilemas

Para confeccionar y redactar un dilema es necesario tener en cuenta lo siguiente:

Debe ser relevante para el grupo en el tipo de problema que se plantea.

Hay que tener en cuenta la edad, nivel cultural, interés del grupo.

El dilema debe ser controvertido para el grupo.

Debe ser comprensible para ellos. Relatar la historia y escribirlo bien es importante para su comprensión y posterior discusión.

El foco de interés no debe estar centrado en la vida personal de los alumnos.

La técnica del dilema no es la técnica de la terapia de grupo.

Debe aparecer muy claro un personaje central que tiene que elegir entre dos alternativas.

El caso presentado debe remarcar muy bien y de forma clara las alternativas planteadas que deben quedar bien diferenciadas y aparecer como claramente legítimas.

Hay que centrarse en cuestiones morales de valor y conformar que son entendidas.

Siempre hay que terminar con preguntas como ¿Qué debería hacer? o ¿Qué debe hacer?, con el objetivo de que se presente de forma clara la obligación moral.

Forma de plantear un dilema

Como ya se ha comentado con anterioridad, el clima de la clase es muy importante para realizar dilema. Se debe propiciar la tolerancia y sinceridad entre los participantes, escuchando y respetando las diferentes intervenciones. El papel del profesor en los posibles comentarios que aporte debe de ser muy importante dado que no se intenta juzgar a nadie de la clase. La colocación de los asientos, la oportunidad de verse las caras, el guardar un turno de palabras y la comunicación sincera y Huida favorecerá la creación de un bien clima en el aula.


Presentación del dilema.

Se debe presentar de forma clara, sencilla en su redacción y que se aprecien con facilidad los valores enfrentados. No es conveniente poner más de dos conflictos.

Reflexión individual. Cada participante dará por escrito su parecer sobre el dilema planteado, de esa manera clarificará sus propias opiniones y también será consciente de sus propios valores.

Discusión del dilema. Cuando cada participante ha optado por una solución es conveniente realizar una puesta en común entre todos los grupos, aunque se puede ofrecer diferentes posibilidades según el tamaño del grupo. Según la contestación dada y las razones que alude para ello, podemos ver en qué nivel moral y estadio de desarrollo se encuentra.

Conclusión. Es muy conveniente llegar a una conclusiones en el debate bien personal o bien por grupos o a nivel del grupo-clase, que no dé la sensación de haber perdido el tiempo. Que reflexionen en la situación del debate en las posibles conclusiones y en definitiva en la importancia del diálogo y en la empatia que se haya podido crear en el alumnado.